Entre el ser, y el hacer

Mañana se estrena "El mensajero", un documental que rescata el trabajo periodístico de Robert Cox durante la dictadura Argentina


11 Octubre de 2017

Mañana se estrenará el documental, sobre la vida y trabajo del periodista británico Robert Cox, director del diario Buenos Aires Herald durante la última dictadura cívico militar, y lo que fue su comprometido trabajo que ayudó a proteger y salvar de un seguro secuestro y desaparición a muchas personas.

Realizado por el periodista australiano radicado en Buenos Aires Jayson MacNamara, la película llegará a las salas locales el jueves próximo, y lejos de enaltecer la figura del periodista como héroe, se lo humaniza en su situación, entre dilemas, temores y contradicciones, que primero se consideraba “amigo” del dictador Jorge Rafael Videla, ya que creía que venía a poner un orden necesario, pero luego tomó conciencia de la tragedia humana que estaba ocurriendo en el país y empezó a investigarla.

 

 

En diálogo con la agencia de noticias Télam, el director afirmó que: “la historia de Cox tiene los componentes de una película de Hollywood. Era un personaje muy tranquilo, sin el perfil para enfrentarse con los que eran asesinos. Gracias a él, el Herald se convirtió en un refugio para los parientes de desaparecidos en un contexto de silencio puro. Su trabajo llevó a salvar muchas vidas. Es una historia muy fuerte sobre la libertad de prensa y el rol del periodismo en tiempos difíciles”.

El mismo Cox, en una oportunidad, fue detenido ilegalmente y debió abandonar Argentina en 1979 ante la inminencia de su desaparición. Radicado en Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos, llegó a ser subdirector del periódico Daily News and Courier, medio principal del grupo propietario del Buenos Aires Herald. En 2005 la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo distinguió por su valor como periodista durante la dictadura militar.

Según McNamara, el documental “se pregunta qué es lo que un periodista debe hacer y cuál es su papel en un situación de silencio y de peligro físico, y hasta dónde puede llegar con su trabajo. En el caso de Cox hay que reconocer que tenía cierta protección porque era extranjero. Eso le permitió desarrollar su trabajo de investigación un poco en las sombras, hasta que se hizo conocido y tuvo notoriedad internacional”.

 


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