Homenaje conceptual

Luego de la restauración y puesta en valor del edificio porteño que el artista conceptual Marcel Duchamp había utilizado como taller en los años '20, se realizará mañana una jornada artística en homenaje a los 50 años de su muerte

04 diciembre de 2017

El edificio porteño donde residió de manera algo enigmática y fugaz a principios del siglo XX el artista francés Marcel Duchamp será escenario mañana de una actividad en homenaje por los 50 años de su muerte, en el marco de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur (Bienalsur).

En el barrio porteño de Monserrat, sobre la calle Adolfo Alsina al 1743/45, desde las 16 hasta las 20.30 hs, el destacado artista ícono del arte conceptual reconocido por sus “ready made”, será recordado con partidas de ajedrez, charlas, una visita guiada por el casco histórico y proyecciones de cortometrajes, entre otras propuestas.

 

 

El homenaje, que se realiza en el marco de la Bienalsur y se desarrolla luego de la puesta en valor de la fachada del sitio, incluirá la inauguración de una placa principal en la puerta del edificio donde Duchamp vivió un tiempo, entre 1918 y 1919. Cuando supo que la guerra había terminado, el artista regresó a París.

El autor de la pintura “Desnudo bajando una escalera” y creador del famoso urinario rebautizado “Fuente” tuvo un paso fugaz y algo misterioso por esta ciudad de Buenos Aires, donde tuvo su taller en la calle Sarmiento 1507, sitio en el que funciona actualmente la plaza seca del Centro Cultural San Martín.
No se sabe con exactitud por qué Duchamp llegó hasta aquí, en un barco que demoró 26 días. Probablemente haya sido escapando de la Primera Guerra Mundial.

De su estadía en Buenos Aires se tiene poca información, aunque se sabe que jugaba todas las noches al ajedrez, una de sus grandes pasiones.
Su impresión de la ciudad distaba mucho de ser algo positivo, según se desprende de algunas cartas que envió: “Buenos Aires no existe. No es más que una gran población provinciana con gente muy rica sin pizca de gusto que todo lo compra en Europa”.

La restauración de la emblemática fachada de la calle Alsina fue realizada por la Gerencia Operativa de Casco Histórico, dependiente de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Gobierno de la Ciudad, como parte de las actividades de formación y práctica de los alumnos de la Escuela Taller de Casco Histórico.

 

(Con información de Télam)


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